La enfermera infectada de ébola y su marido estudian denunciar al consejero de Sanidad

hospital-carlos-iii

ESPAÑA.- La auxiliar de enfermería Teresa Romero, contagiada de ébola, y su marido, Javier Limón,tienen pensado emprender acciones legales contra el consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Javier Rodríguez, por las declaraciones vertidas durante la semana pasada en las que acusaba a la paciente de haber ocultado información.

Así lo ha señalado una amiga de la pareja, Teresa Mesa, a los medios de comunicación a las puertas del Hospital Universitario La Paz-Carlos III de Madrid, donde ha explicado que la "intención" de Limón es que "una vez" su mujer se recupere, abordar con servicios jurídicos la posibilidad de emprender acciones legales" contra la administración sanitaria "o contra quién sea".

En este punto, ha indicado que pueden ir "más arriba" y emprender acciones legales también contra la ministra de Sanidad, Ana Mato, aunque en este sentido, ha recalcado que no hay cerrado al respecto.

Asimismo, ha señalado que no aceptan las "disculpas" del consejero, porque entienden que debería haberlo hecho "antes" (este martes Rodríguez envió una misiva al marido disculpándose por sus palabras y asegurando que su intención no era ofender).

Además, la familia de Teresa Romero presentará 6.000 firmas recogidas para solicitar la dimisión de Javier Rodríguez.

"No creemos que se arrepienta de lo que ha hecho"

La cuñada de Teresa y pareja del hermano de ésta, José Ramón Romero, ha señalado que la familia acepta las disculpas pero "llegan tarde después de tanto tiempo. La opinión pública puede ver que son unas disculpas políticas (ha añadido), no vemos que haya humanidad en ellas, no creemos que se arrepienta de lo que ha hecho hacia Teresa".

Además, han confirmado que se suman a la demanda ante la fiscalía presentada por el Sindicato de Auxiliares de Enfermería (SAE) contra la Administración por no proteger a los trabajadores contra agentes biológicos.

El hermano de Teresa y su pareja, Charo, también se quejan de no poder hablar ni con ella ni con su marido, ambos aislados en distintas plantas del Hospital Carlos III y sin poder tampoco comunicarse entre sí, algo por lo que Teresa esta "muy enfadada".

"Está aislada (admite Charo) pero si está consciente debería tener comunicación al menos con su marido porque ahora mismo lo que nos interesa es que esté tranquila para salir adelante". Sin embargo, según apuntan los familiares, le retiraron el móvil tras los primeros días de ingreso y "está muy enfadada porque pide su móvil, pero nadie sabe dónde está".

A los familiares les han explicado que es porque tiene que estar con mascarilla para respirar y le sería complicado usar un teléfono, mientras que en el caso de su marido tendría que presentar una solicitud para poder hablar con la familia y dicen que no lo ha hecho. No obstante, José Ramón ha señalado que en estos días sí ha llegado a ponerse el traje para hablar con su cuñado.

Respecto a la decisión de no dar información sobre el estado de salud de Teresa, Charo ha reconocido que Teresa así lo ha pedido por respeto a la familia mas allegada, que es gente muy sencilla y para protegerles". Tampoco ella recibe información de fuera, salvo lo que le puedan comentar los sanitarios que la atienden. "Eso es positivo para ella, para que esté mas tranquila", admite Charo.

"Cada hora es una hora ganada"

Tanto el hermano de Teresa como su pareja se han manifestado "muy ilusionados" por la evolución de la paciente, pero han admitido que "hay que ser precavidos, porque es una enfermedad que se desconoce. Cada hora es una hora ganada y está avanzando a pequeños pasos, pero hay que tener mucha prodencia".

Teresa Mesa, sin embargo, afirma que Romero sí ha podido hablar con su marido, que no le ha comunicado que su perro Excalibur ha fallecido, y toma líquido desde la noche del martes.

Esta amiga ha explicado que la paciente tiene "lagunas" y no se acuerda de "muchas cosas" y que los médicos "tienen esperanza" y hay "optimismo de que pueda superar la enfermedad". De hecho, en estos momentos se encuentra estable dentro de la gravedad, según ha informado la ministra de Sanidad, Ana Mato.

Teresa Mesa también ha comentado que a la pregunta de su marido sobre si volvería a atender a pacientes enfermos de ébola, Romero ha contestado que "sin duda volvería a hacerlo" ya que "ahora tengo anticuerpos".